Agricultura iniciará aspersión terrestre contra la mosca del Mediterráneo
El tratamiento cubrirá la isleta, desde el Paseo de la Princesa hasta el Escambrón, como parte del esfuerzo conjunto con el Gobierno federal


El secretario del Departamento de Agricultura, Agro. Irving Rodríguez Torres, anunció que este jueves, 22 de octubre, comenzará un operativo de aspersión terrestre dirigida contra la mosca del Mediterráneo en la isleta de San Juan. Los trabajos consisten en fumigación directa a árboles y vegetación identificados por el personal técnico, no al aire, desde el Paseo de la Princesa hasta el Escambrón, en coordinación con el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura federal (USDA-APHIS).
La aplicación se repetirá cada siete días en los lugares tratados, conforme al plan operacional y las condiciones del tiempo. Esta intervención se suma a las liberaciones de moscas estériles y a los controles establecidos desde julio para evitar que la plaga continúe dispersándose y alcance zonas de producción agrícola.
“Tenemos que erradicar la población de esta mosca donde se ha detectado y evitar que llegue a nuestros cultivos. La aspersión complementa el trabajo que ya realizan las brigadas mediante las trampas, las estaciones de cebo y la remoción de frutas que pueden albergar el insecto”, expresó el secretario, Agro. Irving Rodríguez Torres, mientras destacó que, aunque dañina para las frutas y vegetales, la mosca no pica ni representa una amenaza directa para la salud humana.
Para el tratamiento se utilizará GF-120 NF Naturalyte Fruit Fly Bait, un cebo que atrae y controla las moscas de la fruta. El personal empleará bombas manuales de un galón para colocar el producto en puntos específicos del follaje donde estos insectos se alimentan o descansan.
“Queremos que los vecinos y comerciantes sepan lo que estarán observando durante el operativo. El personal trabajará directamente sobre la vegetación seleccionada, con aplicaciones localizadas y siguiendo las instrucciones del producto. Pedimos que permitan el acceso de las brigadas y respeten sus indicaciones mientras se atiende cada punto”, indicó el secretario.
El GF-120 contiene 0.02 % de spinosad como ingrediente activo, combinado con otros componentes que incluyen agua, azúcares, proteínas y extractos vegetales. Está registrado ante la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) y listado por el Organic Materials Review Institute (OMRI) para uso en producción orgánica.
La evaluación de USDA-APHIS sobre el uso de spinosad en programas de control de moscas de la fruta concluye que el riesgo para la salud humana es mínimo bajo las condiciones evaluadas y siguiendo las instrucciones de la etiqueta. La aplicación dirigida permite controlar dónde se deposita el cebo y reducir la exposición de la ciudadanía.
Como parte de esas precauciones, las personas deberán mantenerse fuera del punto de aplicación y seguir las instrucciones del personal. El producto no debe ingerirse ni aplicarse directamente sobre personas. Las brigadas también observarán las medidas para evitar que alcance cuerpos de agua o se desplace fuera del área seleccionada.
“La seguridad de la ciudadanía forma parte de la planificación de estos trabajos. El producto tiene usos y precauciones específicos que deben cumplirse, aunque esté permitido en producción orgánica. Nuestra responsabilidad es explicar el procedimiento y realizarlo conforme a esas condiciones”, sostuvo Rodríguez Torres.
La nueva intervención responde al seguimiento que mantienen las agencias desde la detección inicial del 16 de julio y el establecimiento de la cuarentena por el Departamento de Agricultura el 28 de julio. Al 16 de octubre, el operativo de San Juan había registrado 1,652 moscas silvestres confirmadas. En Ceiba se había detectado otro ejemplar el 17 de agosto, sin hallazgos adicionales hasta la fecha de corte del informe.
Para localizar y controlar esas poblaciones, el operativo de San Juan mantenía 889 trampas en el campo y había colocado 945 estaciones de cebo. Las brigadas también habían retirado 14,934 libras de frutas hospederas, como parte de las medidas para eliminar material donde la plaga puede desarrollarse.
Ese trabajo se complementa con orientación a residentes y acuerdos con comerciantes, distribuidores y transportistas para el manejo de productos regulados y la disposición de materiales que podrían contribuir a la dispersión del insecto.
“Una fruta infestada puede trasladar la plaga de una comunidad a otra. Por eso, además del tratamiento, necesitamos que se cumplan las restricciones de movimiento y que las trampas y estaciones de cebo permanezcan en su lugar. La colaboración de quienes viven y trabajan en estas áreas nos ayuda a proteger a los agricultores fuera de la zona afectada”, explicó el titular de Agricultura.
Mientras las brigadas atienden los lugares de detección, el programa también busca interrumpir la reproducción de la mosca mediante la liberación de ejemplares estériles. La primera jornada se realizó el 5 y 6 de septiembre, con aproximadamente 1.5 millones de moscas. Al 16 de octubre se habían completado seis rondas, con liberaciones adicionales el 12, 19 y 25 de septiembre, y el 3 y 10 de octubre.
Las primeras cuatro rondas sumaron aproximadamente 6.5 millones de moscas estériles. A esa cifra se añaden las liberadas durante las dosjornadas de octubre, cuyo total está pendiente de consolidación. El programa contempla liberaciones periódicas como parte del esfuerzo de control.
“Liberar moscas estériles tiene el propósito de impedir que se produzcan nuevas generaciones. Cuando los machos estériles se aparean con las hembras silvestres, no se produce descendencia viable. Esta técnica trabaja junto con los demás tratamientos para reducir la población que puede reproducirse”, señaló el Agro. Irving Rodríguez Torres.
Los resultados de la vigilancia también han requerido ampliar la cuarentena. El mapa operacional del 30 de septiembre incluido en el informe delimita 41.8 millas cuadradas, una superficie que se extiende más allá de la isleta de San Juan hacia sectores del área metropolitana.
“Cada nueva detección nos permite identificar dónde debemos reforzar la vigilancia y ajustar las medidas. El objetivo es contener la plaga antes de que se establezca en áreas agrícolas, donde puede dañar las frutas y ocasionar pérdidas de cosechas e ingresos para nuestros productores”, puntualizó el secretario.
El Departamento exhortó a residentes y comerciantes a facilitar los trabajos previstos para el jueves y a cumplir las restricciones sobre el movimiento de frutas y otros materiales regulados. Las aplicaciones se desarrollarán junto con el monitoreo continuo de trampas para evaluar la presencia de la mosca y orientar las próximas intervenciones.




