Estados Unidos sanciona a la Corte Penal Internacional y provoca rechazo de sus aliados
Marco Rubio defiende la medida como protección a la soberanía estadounidense

Marco Rubio. Foto de archivo

La administración del presidente Donald Trump anunció el viernes sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI) como institución, ampliando su confrontación con el tribunal y provocando el rechazo de varios aliados de Estados Unidos.
El secretario de Estado, Marco Rubio, presentó la decisión como parte de los esfuerzos para impedir que la corte procese a estadounidenses. Las medidas restringen el acceso del tribunal a servicios financieros y tecnológicos estadounidenses y establecen un periodo de seis meses para que empresas y personas de Estados Unidos concluyan sus operaciones con la institución, según Associated Press.
Washington mantiene diferencias con la CPI por las órdenes de arresto contra dirigentes israelíes, incluido el primer ministro Benjamín Netanyahu, y por la investigación sobre actuaciones de militares estadounidenses en Afganistán. Según Reuters, el esquema de sanciones incluye excepciones limitadas para ciertas transacciones.
La corte rechazó las medidas y sostuvo que representan un intento de obstaculizar la justicia. Su presidenta, Tomoko Akane, afirmó que la institución continuará cumpliendo su mandato con independencia e imparcialidad, basándose en la ley y las pruebas.
La controversia provocó una respuesta conjunta de los ministros de Relaciones Exteriores de Canadá, Dinamarca, Alemania, Francia, Italia, Japón, Países Bajos y Reino Unido. Los ocho gobiernos expresaron su desacuerdo con la decisión estadounidense y reafirmaron su apoyo a la independencia, imparcialidad e integridad de la CPI.
En la declaración, advirtieron que las sanciones podrían afectar significativamente el trabajo del tribunal, así como a sus empleados y familiares. También reconocieron los preparativos de la corte para mantener sus operaciones y se comprometieron a colaborar en defensa de su labor y de la rendición de cuentas por crímenes internacionales.
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, también condenó el anuncio. Netanyahu, por su parte, respaldó las sanciones y cuestionó la legitimidad de la institución, según las reacciones recopiladas por Reuters.
Las medidas se anunciaron el mismo día en que la jurista sudafricana Navi Pillay, exjueza de la CPI, recibió el Premio Nobel de la Paz. Associated Press indicó que los preparativos de las sanciones precedían al anuncio del galardón.
La respuesta de los ocho países firmantes incluyó un compromiso de mantener el diálogo con Estados que no pertenecen al tribunal, de cara a la Asamblea de Estados Partes prevista para diciembre de 2026.


