Asociación de Head Start advierte que cambios federales podrían afectar servicios a más de 21,000 niños en Puerto Rico
Los programas de Head Start en Puerto Rico reciben una inversión federal superior a 320.5 millones de dólares anuales

Foto: Suministrada

El presidente de la Asociación de Directores de Head Start de Puerto Rico, Javier Negrón, advirtió el jueves que varias reformas propuestas a las normas federales del programa podrían afectar la calidad y operación de los servicios que reciben más de 21,300 niños y sus familias en la isla.
“Reducir la burocracia no puede significar bajar la calidad de los servicios que reciben nuestros niños y sus familias. Apoyamos los cambios que ayuden a los programas a trabajar de manera más sencilla y a dedicar más tiempo y recursos al servicio directo. Sin embargo, hay cambios propuestos que nos preocupan porque podrían afectar el funcionamiento de nuestros programas y los servicios que ofrecemos”, dijo Negrón en declaraciones escritas.
El planteamiento forma parte de una postura conjunta de las asociaciones de Padres, Directores, Amigos y Empleados de Head Start ante el aviso de reglamentación propuesta para reducir cargas administrativas federales.
Entre las principales preocupaciones identificadas figuran una propuesta relacionada con la enseñanza exclusivamente en inglés, la reducción del límite de costos administrativos de 15 a 5 por ciento y la necesidad de aclarar cómo se aplicaría a Puerto Rico el concepto de “State” utilizado en la reglamentación.
Sobre el componente lingüístico, las organizaciones sostuvieron que no se oponen a la enseñanza del inglés como segundo idioma, pero reclamaron que Puerto Rico pueda mantener un modelo bilingüe que tome en consideración que el español es la lengua principal de los niños, sus familias y empleados.
“Lo que buscamos es que en Puerto Rico se nos permita mantener un enfoque bilingüe que considera la lengua principal de nuestros niños, familias y empleados es el español”, expresó el presidente de la Asociación de Amigos Head Start Puerto Rico, Eddie Torres Vázquez.
Otro de los reclamos se concentra en la propuesta para reducir de 15 a 5 por ciento el margen permitido para costos administrativos. La Asociación planteó que esos recursos sufragan áreas como contabilidad, recursos humanos, auditorías, planificación, alquiler de instalaciones y coordinación de servicios.
Como alternativa, las organizaciones propusieron establecer el límite en 10 por ciento, acompañado de periodos de transición y exenciones.
También expresaron oposición a la eliminación de monitores de autobús durante el transporte escolar, cambios en las cualificaciones del personal y en las proporciones de niños por adulto, así como modificaciones a las políticas de suspensión y expulsión y a los requisitos para verificar elegibilidad.
“Los padres somos reconocidos por ley como los primeros educadores de nuestros hijos y socios claves en la gobernanza de Head Start. Por ello, exigimos que las decisiones normativas escuchen la voz de las familias que asistimos al programa”, sostuvo la presidenta de la Asociación de Padres de Head Start, Zaidy Cordero.
Los programas de Head Start en Puerto Rico reciben una inversión federal superior a 320.5 millones de dólares anuales, según la organización.
La coalición solicitó a la Oficina Federal de Head Start que considere las condiciones particulares de Puerto Rico antes de adoptar de manera definitiva los cambios propuestos.




