Demócratas desbancan bastión republicano en Texas
Aunque se trató de una elección local, el resultado funciona como un barómetro del respaldo a la agenda republicana

Donald Trump. Foto de archivo

La victoria de un candidato demócrata en un distrito históricamente republicano en una elección especial de la Legislatura de Texas ha encendido las alarmas en el oficialismo estadounidense a ocho meses de las elecciones de medio término, clave para definir si la agenda del presidente estadounidense, Donald Trump, avanza o enfrenta mayores obstáculos.
Taylor Rehmet, veterano y líder sindical, derrotó por 14 puntos porcentuales a la candidata conservadora Leigh Wambsgans, quien había recibido el respaldo de Trump.
El distrito en el que Rehmet se impuso, ubicado en el área de Fort Worth, al norte del estado, votó por Trump en las pasadas elecciones presidenciales, con una diferencia de 17 puntos frente a la entonces candidata demócrata Kamala Harris.
Aunque se trató de una elección local, el resultado funciona como un barómetro del respaldo a la agenda republicana, en medio de una presidencia como la de Trump, que registra bajos niveles de popularidad (36 %, según una encuesta de Gallup publicada la semana pasada).
El mandatario intentó desmarcarse de la contienda el domingo, una vez conocidos los resultados. Sin embargo, días antes había publicado un mensaje en redes sociales respaldando a Wambsgans y animando a sus seguidores a acudir a las urnas.
Tras la derrota de su candidata, activista y empresaria conservadora, los republicanos de Texas enviaron un mensaje claro al partido: no tienen los votos asegurados de cara a noviembre.
“Los resultados en el distrito 9 suponen una llamada de alerta. Nuestros votantes no pueden dar nada por sentado”, escribió el vicegobernador del estado, Dan Patrick, en la red social X.
Por su parte, el activista y estratega republicano Luke Macías advirtió también en X que los republicanos, en algún momento, “despertarán” y “se darán cuenta de que los demócratas están luchando por ganar”.
La victoria de Rehmet, que centró su campaña en temas económicos como la inflación y el alto costo de la vivienda, también representó un revés financiero para los republicanos.
Su campaña recaudó en total unos 380.000 dólares, mientras que el Partido Republicano gastó más de dos millones de dólares en respaldo a su contrincante, según datos citados por el medio local Fort Worth Report.
El recién electo legislador atribuyó su éxito a que su campaña estuvo “impulsada por la gente” y enfocada en los asuntos que “preocupan a las familias trabajadoras”.
“Vecinos que están en polos opuestos del espectro político se unieron para exigir un gobierno que sirva a todos los tejanos”, escribió el político, de 31 años, en X.
En las elecciones de medio término se renueva la mayoría del Congreso nacional: los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.
Para dar ventaja a su partido de cara a esos comicios, el presidente Trump ha presionado a varios estados para que redibujen sus mapas electorales y aumenten el número de distritos favorables a los republicanos, con el objetivo de retener el control legislativo.
Texas, Misuri, Carolina del Norte, Ohio y Utah ya aprobaron nuevos mapas tras el llamado del mandatario, mientras que California, gobernada por el opositor Gavin Newsom, impulsó una iniciativa para contrarrestar esta tendencia, favorable al Partido Demócrata.






