Dictador de Cuba dice estar dispuesto al diálogo con EE.UU.
Díaz Canel anunció planes de emergencia y de “defensa”

Dictador de Cuba, Miguel Díaz-Canel.

El dictador de Cuba, Miguel Díaz-Canel, manifestó este jueves la disposición de su régimen a dialogar con Estados Unidos, pero confirmó que prepara un plan de defensa y un paquete de medidas ante lo que alega es el “bloqueo energético” de Washington.
En una inusual comparecencia televisiva con medios oficiales y oficialistas cubanos y con estatales extranjeros de países aliados, Díaz-Canel reiteró que la isla “está dispuesta a un diálogo con Estados Unidos” con el objetivo de construir “una relación entre vecinos civilizada” y de “beneficio mutuo”.
Formalmente, remarcó que sería desde una “posición de respeto a la soberanía y la autodeterminación” del país caribeño, sin “abordar temas” que, para el dictador de La Habana, se puedan “entender como injerencias”.
Sobre el contenido, afirmó que estaría dispuesto a abordar con Estados Unidos temas “migratorios, de seguridad, de la lucha contra el narcotráfico, la lucha contra el terrorismo, medioambientales (...) la colaboración científica”, entre otros.
Díaz-Canel no habló de negociaciones con Washington, aunque el presidente estadounidense, Donald Trump, ha asegurado en varias ocasiones que su administración está teniendo una negociación con el régimen cubano, incluso an alto nivel.
No es la primera vez que Díaz-Canel habla de que la isla está abierta al diálogo, en medio de la escalada de tensiones con el país norteamericano tras la captura de Nicolás Maduro, y el bloqueo petrolero.
Frente al “bloqueo energético”
La operación militar estadounidense en Caracas representó para La Habana, además del golpe a un aliado regional clave, el fin de suministro energético vital para la isla.
Distintos expertos estiman que de los 110.000 barriles diarios de petróleo que precisa Cuba para satisfacer sus necesidades energéticas, Venezuela le aportó en 2025 unos 30.000.
Trump dio otra vuelta de tuerca más a la presión sobre Cuba al firmar el 29 de enero una orden presidencial que amenazaba con aranceles comerciales a todos los países que suministrasen petróleo a la isla.
“Es condenable que una potencia (...) asuma una política tan agresiva y tan criminal” hacia un país pequeño, afirmó Díaz-Canel, quien reconoció que el bloqueo petrolero tendrá consecuencias serias en el país.
Ante ese escenario, añadió que va a anunciar en los próximos días unas medidas de emergencia basadas en el concepto de la "opción cero" diseñado por La Habana para el llamado Periodo Especial, la depresión que supuso para la isla la caída del bloque soviético.
Ese plan se trazó para un escenario de “cero petróleo” e implicaba un racionamiento extremo, autosuficiencia alimentaria, el uso de tracción animal, carbón vegetal para cocinar y transporte no motorizado, entre otras medidas.
“Están contempladas (alguna de esas medidas), también actualizadas porque hay situaciones diferentes en estas directivas”, agregó el dictador.
Plan de defensa
Díaz-Canel explicó también que Cuba ha iniciado un “plan de preparación para la defensa”.
“Es un deber soberano ante una agresión prepararnos para la defensa”, puntualizó al mencionar “los planes y medidas” para dar paso “al Estado de Guerra”, aprobados en enero por el Consejo de Defensa Nacional de Cuba.
Dichos “planes” se hicieron públicos tras el ataque de Washington a Venezuela del 3 de enero. Desde entonces, Cuba realiza ejercicios militares todos los sábados, agregó Díaz-Canel.
“Hemos declarado los sábados días nacionales de la defensa y todo nuestro sistema defensivo territorial se está preparando en estos momentos (...) para enfrentar una agresión”, explicó.
El comunista explicó que el plan de preparación para la defensa desplegado comprende la “preparación del sistema defensivo de todo el país desde el municipio hasta el Consejo Nacional”.
“Cuba es un país de paz. La doctrina militar de nuestro país es la concepción de la guerra de todo el pueblo y para nada contempla la agresión a otro país: no somos una amenaza para los Estados Unidos”, remarcó.
El concepto de la Guerra de todo el pueblo es una estrategia impulsada en los años ochenta por el entonces dictador, Fidel Castro, y se basa en la movilización general de la población cubana para enfrentar una posible agresión externa, en la que no se contempla repeler una potencial invasión, sino hacer insostenible una ocupación.
Los ejercicios militares abarcan ensayos de emboscadas y entrenamientos para la instalación de minas, protección a la población y clases combinadas en áreas como sanidad militar, defensa contra armas de exterminio en masa, manejo del fusil AKM y técnicas de enmascaramiento, según reportes de la prensa estatal.




