Trump proyecta el poderío de Estados Unidos ante la ONU y lanza advertencias a Irán, Cuba y los carteles
El presidente defendió su política de “paz mediante la fuerza” y prometió impedir nuevas amenazas en el hemisferio occidental

Donald Trump. Foto de archivo

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó el martes su mensaje ante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas para presentar a su país como una potencia nuevamente dispuesta a actuar con firmeza, defender la campaña militar contra Irán y advertir que recurrirá a su poderío si considera amenazados los intereses estadounidenses en el hemisferio occidental.
Durante un discurso de aproximadamente 37 minutos, Trump resumió su visión con la frase: “Mientras otros han hablado, yo he actuado”. El mandatario sostuvo que Estados Unidos es hoy más fuerte que nunca y afirmó que su gobierno ha sustituido lo que describió como años de pasividad por una política exterior basada en la acción, la soberanía nacional y la disuasión militar.
Irán ocupó el centro de la alocución. Trump defendió la campaña de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica, reiteró que nunca permitirá que Teherán posea un arma nuclear y pidió a otros países mantener la presión económica sobre el régimen. También planteó una dura disyuntiva: alcanzar un acuerdo o enfrentar la posibilidad de que Washington “aniquile” al régimen iraní. Aun así, pronosticó que podría lograrse un pacto después de las elecciones estadounidenses de mitad de término del 3 de noviembre.
El conflicto, iniciado a finales de febrero, ha alterado el tránsito energético por el estrecho de Ormuz y contribuido a la volatilidad en los mercados internacionales. Las expresiones de Trump redujeron las expectativas de un acuerdo inmediato, aunque continuaban las gestiones diplomáticas en los márgenes de la Asamblea General.
El presidente dedicó otra parte importante de su mensaje al hemisferio occidental. Presentó la operación estadounidense de enero que capturó y removió del poder a Nicolás Maduro como una advertencia de que Washington no permitirá que amenazas contra Estados Unidos se afiancen en la región. Trump aseguró que, de estimarlo necesario, utilizará la fuerza militar para proteger los intereses vitales de su país.
Sobre Cuba, calificó al régimen comunista como un “Estado fallido”, sostuvo que se encuentra bajo una presión sin precedentes y vaticinó que caerá. “La libertad llegará a Cuba”, declaró. La delegación cubana abandonó el salón durante esas expresiones, mientras el presidente Miguel Díaz-Canel acusó posteriormente al mandatario estadounidense de presentar a la isla como una amenaza para justificar la política de Washington.
Trump también equiparó a los carteles de la droga con “el ISIS del hemisferio occidental” y defendió las operaciones militares contra embarcaciones sospechosas de transportar narcóticos. Afirmó que estas acciones han detenido el 97 % de las drogas que llegan por mar, pero no presentó evidencia que sustentara esa cifra durante el discurso. Asimismo, describió a México como el epicentro regional de la violencia de los carteles, aunque destacó su relación con el gobierno mexicano.
En cuanto a la guerra entre Rusia y Ucrania, dijo que su administración trabaja estrechamente con ambos países y anticipó que el conflicto podría terminar más pronto de lo que muchos esperan. No ofreció un calendario ni detalles de un posible acuerdo.
El mandatario también arremetió contra la Corte Penal Internacional y exhortó a sus países miembros a abandonar el organismo. En torno a la ONU, reconoció que posee un gran potencial, pero reclamó menos burocracia, menos gastos y el fin de lo que llamó una agenda globalista. Rechazó la creación de impuestos globales, defendió la aplicación de las leyes migratorias estadounidenses y subrayó el derecho de cada nación a preservar sus fronteras y su soberanía.
Otro de los temas centrales fue la inteligencia artificial. Trump anunció que su gobierno comenzará a utilizar el término “superinteligencia”, rechazó un sistema internacional para controlar su desarrollo y aseguró que no frenará una tecnología que, a su juicio, será más trascendental que la Revolución Industrial.


