Xi concluye visita a Estados Unidos con una tregua comercial extendida
La cumbre entre Trump y Xi Jinping incluyó anuncios sobre comercio e inteligencia artificial, además de conversaciones sobre Irán, Ucrania y Taiwán

Foto: La Casa Blanca

El presidente chino, Xi Jinping, concluyó el viernes una visita de Estado de tres días a Estados Unidos, la primera de un mandatario chino a la Casa Blanca desde 2015. Aunque ambos gobiernos describieron las conversaciones como productivas y destacaron la importancia de mantener estable la relación bilateral, la cumbre no produjo avances decisivos en varios de los asuntos más delicados entre las dos potencias.
Xi llegó a Washington el miércoles 23 de septiembre junto a su esposa, Peng Liyuan. El presidente Donald Trump lo recibió en la Base Conjunta Andrews. El jueves, la Casa Blanca ofreció una ceremonia oficial de bienvenida y una revista militar en el Jardín de las Rosas, antes de la reunión bilateral y una cena de Estado. Mientras los presidentes conversaban, Melania Trump y Peng visitaron el Museo Nacional de Arte Asiático del Smithsonian.
El principal resultado económico fue extender por dos meses la tregua comercial que debía vencer en noviembre. El plazo ahora llega hasta el 10 de enero de 2027, lo que da más tiempo a ambos gobiernos para negociar, pero no resuelve las disputas sobre aranceles, compras chinas, controles tecnológicos ni el suministro de minerales de tierras raras.
La Casa Blanca también anunció que los dos países activaron sus juntas bilaterales de Comercio e Inversión. Según Washington, alcanzaron consenso sobre recomendaciones para ofrecer un trato arancelario más favorable a $30,000 millones en bienes no sensibles en cada dirección y establecerán un grupo de trabajo sobre barreras de acceso al mercado agrícola. La administración estadounidense indicó, además, que China importaría al menos 10 millones de toneladas métricas de carbón estadounidense en cada uno de los años 2027 y 2028. Pekín, por su parte, describió los resultados como nuevos acuerdos alcanzados por sus equipos económicos y comerciales.
En minerales críticos, persiste una de las principales fricciones económicas: Estados Unidos expresó preocupación por la disponibilidad de tierras raras y otros materiales esenciales para la manufactura, y señaló que las conversaciones continúan. La prórroga comercial mantiene el espacio para negociar, pero no representa un acuerdo permanente sobre esos suministros.
La inteligencia artificial ocupó un lugar destacado en el diálogo. Xi sostuvo que ambos países pueden competir y, a la vez, cooperar para que la tecnología permanezca bajo control humano. La Casa Blanca anunció la creación de un diálogo bilateral sobre los riesgos y beneficios de lo que denominó “superinteligencia”, así como un canal para comunicarse ante incidentes relacionados con esa tecnología; indicó que el próximo intercambio sería antes de noviembre. Aun así, no se anunció un acuerdo amplio para limitar o regular el desarrollo de la IA, y la rivalidad tecnológica entre ambos países continúa.
La agenda incluyó también a Taiwán, Irán, Ucrania y la península coreana. En el caso de Taiwán, Xi pidió a Washington oponerse a la independencia de la isla. El Ministerio de Relaciones Exteriores taiwanés rechazó la versión china del intercambio y reiteró que la soberanía de Taiwán corresponde a su población. La Casa Blanca no anunció un cambio de política estadounidense sobre la isla.
Sobre Irán, Trump confirmó que ambos mandatarios hablaron del conflicto, aunque no ofreció detalles. El embajador estadounidense en China dijo que Trump comunicó a Xi que cualquier apoyo, directo o indirecto, a Irán sería inaceptable; no se divulgaron públicamente compromisos específicos de Pekín al respecto. Los dos presidentes también intercambiaron opiniones sobre la guerra en Ucrania y la situación en la península coreana, según el Ministerio de Relaciones Exteriores chino.
La visita combinó la diplomacia formal con gestos de cercanía. En la cena de Estado participaron figuras empresariales y tecnológicas estadounidenses, entre ellas Elon Musk, Jeff Bezos, Jensen Huang, Tim Cook y Sam Altman. Trump calificó las conversaciones de “muy productivas”, mientras Xi habló de construir una relación de “estabilidad estratégica”.
Ambos gobiernos acordaron apoyarse mutuamente como anfitriones de la reunión del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que se celebrará en China, y de la cumbre del G20, prevista en Estados Unidos. Los líderes esperan volver a reunirse este año en esos encuentros.


