Zapata afirma que firmó contrato de Power Expectations sin conocer controversia sobre las firmas
Sostuvo que Josué Colón recibía actualizaciones sobre el trámite, pero no le comunicó información que, de haber conocido, habría detenido el proceso

Mary Zapata. Foto: Cámara de Representantes

La exdirectora ejecutiva de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), Mary Carmen Zapata Acosta, aseguró ayer que firmó el contrato con Power Expectations sin conocer la controversia sobre la autorización de las firmas de integrantes del consorcio y sostuvo que información determinante nunca llegó a ella ni al equipo jurídico de la corporación pública.
Durante una vista pública de la Comisión de Gobierno de la Cámara de Representantes, Zapata Acosta afirmó que habría detenido la contratación si hubiese sabido que Joby Wicks, de Enchanted Rock, cuestionaba que se hubiera autorizado el uso de su firma.
“Si yo hubiera sabido de los planteamientos sobre las firmas, sobre que una de las partes estaba diciendo que no había autorizado usar su firma, yo no lo hubiera firmado hasta que se aclarara el asunto de la firma”, declaró.
La exfuncionaria relató que estampó su firma en la noche del 10 de junio de 2026, luego de que el acuerdo recibiera las aprobaciones de la Junta de Gobierno de la AEE, el Negociado de Energía y la Junta de Supervisión Fiscal, además de una opinión favorable del Directorado de Asuntos Jurídicos de la corporación pública.
Aunque denunció fallas en el flujo de información, Zapata Acosta reconoció que fue ella quien autorizó finalmente el contrato.
“Yo como directora ejecutiva asumo mi responsabilidad. Yo firmé el contrato y definitivamente yo soy responsable de eso”, sostuvo. “Cuando lo firmé, lo firmé a conciencia de que tenía toda la documentación en ley necesaria que sustentaba la firma de ese contrato”.
Colón recibía actualizaciones del proceso
Zapata Acosta aseguró que el zar de Energía, Josué Colón Ortiz, conocía el curso de la contratación porque ella le ofrecía actualizaciones, lo copiaba en las comunicaciones que firmaba y le enviaba mensajes sobre las etapas pendientes.
“El ingeniero Colón sí sabía del proceso y dónde estábamos porque, por lo menos, yo le daba estatus de lo que estábamos haciendo”, expresó.
Como ejemplo, indicó que el 13 de julio reenvió personalmente a Colón Ortiz una comunicación de Reyes Contractor, acompañada de un resumen. La Comisión, presidida por el representante Víctor Parés Otero, le requirió entregar en un término de cinco días los mensajes que conserva en su teléfono.
La exdirectora distinguió, sin embargo, entre conocer el estatus general del trámite y tener conocimiento de la controversia específica sobre la firma de Enchanted Rock. Sobre ese asunto, afirmó que, a juzgar por documentos y mensajes divulgados públicamente, “aparenta” que Colón Ortiz y el presidente de Regulatory Compliance Services, Osvaldo Carlo Linares, tenían información que nunca fue compartida con ella.
“Aquí la realidad es que no se me dijo nada”, manifestó.
A preguntas de legisladores, Zapata Acosta contestó que entendía que la información le había sido ocultada a sabiendas. En otros momentos de la vista matizó que no podía atribuir motivaciones ni asegurar que alguien se la hubiera negado deliberadamente, sino establecer que ella no la recibió.
También afirmó que ni Colón Ortiz ni el abogado Juan González comunicaron la controversia a ella o al entonces director de Asuntos Jurídicos de la AEE, Alexis Rivera.
AEE quedó fuera de etapas iniciales
Zapata Acosta declaró que la AEE tampoco participó en la preparación inicial de la solicitud de propuestas para la generación temporera y que recibió el documento menos de una hora antes de su publicación.
“La Autoridad no fue incluida en la elaboración del RFP y no tuvo la oportunidad razonable de revisarlo antes de su publicación”, sostuvo.
Según su relato, Power Expectations firmó el 12 de junio un acuerdo para sustituir a Enchanted Rock por Flowtech dentro del consorcio, sin autorización previa de la AEE. La corporación pública supo el 17 de junio que la Oficina Independiente de Adquisiciones, conocida como 3PPO, evaluaba esa sustitución y comenzó a solicitar documentos al día siguiente.
Zapata Acosta recalcó que conocer la propuesta de sustitución no equivalía a conocer el cuestionamiento sobre la firma. Aseguró que la información solicitada a 3PPO no llegó durante las semanas siguientes.
El 29 de julio, durante una reunión en la AEE en la que participaron representantes de Power Expectations, Flowtech, Reyes Contractor, Colón Ortiz, Carlo Linares y otros funcionarios, Power Expectations presentó formalmente la solicitud de sustitución. Según Zapata Acosta, Carlo Linares informó que la evaluación de 3PPO era favorable y que Flowtech cumplía con las cualificaciones necesarias.
Con la solicitud formal y esa recomendación positiva, Zapata Acosta autorizó el cambio el 31 de julio. Insistió en que para ese momento todavía desconocía que Enchanted Rock hubiese objetado la utilización de su firma.
No fue hasta el 7 de agosto, luego de recibir preguntas de un programa televisivo, que solicitó verificar el asunto y conoció que la Autoridad para las Alianzas Público-Privadas y 3PPO manejaban información sobre la controversia desde mediados de junio, según testificó.
Al día siguiente confrontó a Colón Ortiz. “Le dije: ‘Josué, me acabo de enterar por la prensa de esta situación y no me lo dijiste’”, relató.
Según Zapata Acosta, Colón Ortiz le respondió que el proceso había sido dirigido por 3PPO y que esa oficina era responsable, pero no explicó por qué no le comunicó la información.
Describe como “tipo dictatorial” su supervisión
Durante el interrogatorio, Zapata Acosta calificó como “tipo dictatorial” el estilo de supervisión de Colón Ortiz y afirmó que el funcionario acostumbraba impartir instrucciones directamente a empleados que podían ejecutarlas, sin necesariamente canalizarlas a través de la dirección ejecutiva.
“El ingeniero no compartía toda la información conmigo”, expresó.
La exdirectora dijo que, en algunas ocasiones, Colón Ortiz le indicaba que ciertos datos estaban por encima de su nivel jerárquico o no eran pertinentes. Señaló que planteó verbalmente sus preocupaciones al entonces secretario de la Gobernación, Francisco Domenech Fernández, y que posteriormente volvió a discutirlas con Colón Ortiz en presencia de Domenech Fernández, pero no percibió un cambio sustancial.
Pese a esas críticas, precisó que no recordaba haber confrontado a Colón Ortiz por falta de información específicamente sobre Power Expectations antes de que surgiera públicamente la controversia. También negó haber sentido presión para firmar el contrato y explicó que los contactos de Domenech Fernández y Colón Ortiz antes de la firma consistían en solicitudes de seguimiento sobre el estatus del proyecto.
Terminación, referidos y renuncia
Zapata Acosta indicó que la AEE terminó el contrato con Power Expectations el 18 de agosto, luego de que la Junta de Supervisión Fiscal retirara su autorización y ante el incumplimiento relacionado con la presentación de la fianza de ejecución.
Responsabilizó a Power Expectations por no entregar la fianza dentro del término contractual. En cuanto a 3PPO, evaluó con un siete en una escala de diez su falta de diligencia, aunque descartó que su personal hubiera actuado con maldad o temeridad y atribuyó las fallas posiblemente a la falta de experiencia en un proceso de esa naturaleza.
Entre el 1 y el 2 de septiembre, la AEE hizo referidos relacionados con el caso al Departamento de Justicia, la Oficina de la Contralora, la Oficina del Inspector General, la Oficina de Ética Gubernamental, la Administración de Servicios Generales, el Negociado Federal de Investigaciones y la Securities and Exchange Commission. Zapata Acosta informó que ya fue contactada por Justicia y Ética Gubernamental, aunque todavía no ha sido entrevistada.
La exfuncionaria negó, además, que hubiera sido despedida o que la gobernadora, la Junta de Gobierno de la AEE o la Secretaría de la Gobernación le solicitaran la renuncia. Afirmó que dejó el cargo voluntariamente porque la exposición pública provocada por el caso comenzó a afectar su salud y a su familia.
“Aunque mi conciencia está tranquila, yo sé que hice todo lo correcto, esa presencia en el ojo público me empezó a afectar a mí, a mi familia, y para mí eso es lo más importante”, expresó.
Al concluir su ponencia, Zapata Acosta defendió la actuación de la corporación pública una vez conoció los señalamientos.
“La Autoridad de Energía Eléctrica atendió con la prontitud posible todos los asuntos y situaciones que surgieron durante todo este proceso. Asuntos que no teníamos conocimiento, pues obviamente no teníamos forma de poder atenderlos”, concluyó.



