Bellinger guía blanqueada 4-0 de la Americana en el Juego de Estrellas
La edición fue la primera desde 1982 sin un pelotero nacido en Puerto Rico

Imagen: MLB.com

Cody Bellinger esperó siete años para regresar al Juego de Estrellas de las Grandes Ligas y necesitó apenas un turno para dejar su huella.
El jardinero de los Yankees de Nueva York conectó un sencillo de dos carreras en la primera entrada y puso en marcha la victoria, 4-0, de la Liga Americana sobre la Liga Nacional el martes en la noche, ante 43,916 fanáticos en el Citizens Bank Park de Filadelfia.
El abridor de la Nacional, Cristopher Sánchez, de los Phillies, comenzó ponchando a Mike Trout, pero luego permitió un sencillo de Yordan Álvarez y otorgó boletos a Shea Langeliers y Junior Caminero. Con las bases llenas y dos retirados, Bellinger disparó un rodado fuerte por el medio del terreno que llevó dos corredores al plato. Ben Rice, también de los Yankees, siguió con otro sencillo impulsador para colocar el marcador 3-0.
La actuación convirtió a Bellinger en el cuarto jugador de los Yankees que recibe el premio de Jugador Más Valioso del Juego de Estrellas. Se unió a Derek Jeter, ganador en 2000; Mariano Rivera, en 2013; y Giancarlo Stanton, en 2022. Además, Bellinger y Rice fueron los primeros compañeros de los Yankees que remolcan carreras en una misma edición del clásico desde Roger Maris y Tom Tresh en 1962.
“Todos seguimos siendo esos niños con grandes sueños”, expresó Bellinger tras recibir el premio Ted Williams. El guardabosque, que había participado en los Juegos de Estrellas de 2017 y 2019 con los Dodgers, reconoció que su regreso tomó más tiempo de lo que imaginaba debido a las lesiones y a los altibajos de su carrera.
El verdadero protagonista colectivo fue el cuerpo monticular de la Liga Americana. Dylan Cease abrió el encuentro ponchando a Kyle Schwarber, Juan Soto y CJ Abrams alrededor de un boleto a Freddie Freeman. Otros 10 lanzadores preservaron la ventaja y completaron una blanqueada de tres hits y 15 ponches. Fue apenas la décima blanqueada en la historia del Juego de Estrellas y la primera desde 2013.
Los únicos indiscutibles de la Nacional fueron sencillos de Soto en la cuarta entrada, Pete Crow-Armstrong en la octava y Otto López con dos retirados en la novena. Ningún corredor del conjunto llegó más allá de la primera base.
Miguel Vargas, de los White Sox de Chicago, completó la anotación en la octava entrada con un cuadrangular solitario de 433 pies frente al zurdo Justin Wrobleski. Fue el único extrabase del partido y el tercer jonrón más largo registrado en un Juego de Estrellas desde que Statcast comenzó sus mediciones en 2015.
La única preocupación para la Americana ocurrió en el tercer episodio, cuando Caminero recibió un pelotazo en la mano izquierda y abandonó inmediatamente el encuentro. Las radiografías resultaron negativas y el antesalista de los Rays indicó que espera estar disponible cuando se reanude la temporada regular.
El partido estuvo acompañado por una amplia celebración del aniversario 250 de Estados Unidos. Los titulares fueron presentados frente a réplicas de la Campana de la Libertad y firmaron con plumas una tarjeta de alineación diseñada como un documento histórico. Después de la cuarta entrada, niños entraron al terreno en bicicletas para participar junto a los jugadores en un homenaje a la película The Sandlot, rodeados por fuegos artificiales. Patti LaBelle, Boyz II Men y Jennifer Hudson también formaron parte del espectáculo.
Para la fanaticada puertorriqueña, la edición de Filadelfia dejó un dato poco habitual: ningún pelotero nacido en Puerto Rico fue seleccionado para participar. Fue la primera vez que ocurrió desde 1982, poniendo fin a una presencia boricua continua en los Juegos de Estrellas celebrados desde 1983.




