Carlos Mellado reafirma alegaciones de presión indebida en contrato de Salud y vincula a Domenech y Politank
El exsecretario de Salud asegura que acudió al FBI y a la OIG tras alegados intentos de intervenir en la adjudicación a favor de una empresa privada

Carlos Mellado. Foto de archivo

El exsecretario del Departamento de Salud, Carlos Mellado López, reiteró públicamente las alegaciones contenidas en una declaración jurada en la que sostiene haber sido objeto de presiones indebidas para intervenir en un proceso de contratación gubernamental, señalando directamente a figuras vinculadas al entorno del actual gobierno.
A través de sus redes sociales, Mellado afirmó que sus expresiones buscan “poner fin a la desinformación, la especulación y las dudas”, al tiempo que insistió en que los hechos que describe ocurrieron y fueron consignados bajo juramento. Sus declaraciones surgen en medio de una creciente controversia pública relacionada con el manejo de un contrato tecnológico en el Departamento de Salud.
Según el exfuncionario, el incidente se remonta a 2024, cuando -alegadamente- recibió acercamientos del exsecretario de Estado Kenneth McClintock, a quien identificó como empleado de Francisco Domenech y vinculado a la firma Politank. Mellado asegura que en más de una ocasión se le solicitó detener la firma de un contrato que ya había sido adjudicado a la empresa KONZA.
El propósito de esa intervención, según el propio Mellado, era favorecer a la compañía Intervoice Communication, cliente de Politank. El exsecretario sostuvo que incluso se le planteó paralizar otros procesos de subasta y dejar la determinación a la administración entrante.
Mellado indicó además que sostuvo una reunión con McClintock y Domenech en su oficina, donde reiteró que el proceso debía continuar conforme a lo establecido y que el contrato debía formalizarse con KONZA. Sin embargo, alegó que posteriormente continuaron las gestiones y llamadas para ejercer presión.
“Me sentí intimidado”, expresó Mellado, al señalar que las personas involucradas tendrían influencia en el nuevo gobierno. Añadió que entendía que las gestiones que se le solicitaban no eran éticas dentro del marco de la función pública.
Como parte de sus declaraciones, el exsecretario reveló que tras los hechos acudió al Buró Federal de Investigaciones (FBI) y a la Oficina del Inspector General (OIG) para reportar la situación, lo que introduce un elemento de posible alcance federal en la controversia.
El contrato en cuestión estaba relacionado con sistemas tecnológicos vinculados al programa Medicaid. Aunque inicialmente fue adjudicado a KONZA, el proceso fue posteriormente revisado y anulado, dando paso a una nueva determinación en la que la empresa Intervoice resultó favorecida.
Por su parte, Francisco Domenech ha rechazado públicamente las alegaciones, cuestionando la credibilidad y el momento en que Mellado presentó su declaración jurada.




