Estados Unidos lanza nuevos ataques contra Irán mientras se enfrían las expectativas de un acuerdo inmediato
Washington asegura que las operaciones fueron defensivas, mientras Teherán advierte que se reserva el derecho a responder

Donald Trump. Foto de archivo

Estados Unidos realizó nuevos ataques contra objetivos en el sur de Irán, en momentos en que las negociaciones para poner fin a la guerra entran en una etapa crítica, pero sin señales de un acuerdo inmediato.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, dijo este martes que alcanzar un entendimiento con Irán podría tomar “unos días”, lo que redujo las expectativas de una salida rápida al conflicto. Sus expresiones se produjeron luego de que fuerzas estadounidenses atacaran embarcaciones que presuntamente intentaban colocar minas y posiciones de lanzamiento de misiles en el sur iraní, acciones que Washington describió como defensivas.
El Comando Central de Estados Unidos sostuvo que los ataques buscaban proteger a sus tropas de amenazas atribuidas a fuerzas iraníes. Aunque existe un cese al fuego desde principios de abril, Washington afirmó que continuará defendiendo a sus fuerzas mientras mantiene “restricción” en medio del conflicto.
Irán, por su parte, advirtió que se reserva el derecho a responder ante lo que considera violaciones al cese al fuego. La Guardia Revolucionaria iraní también informó que sus defensas aéreas habían actuado contra drones y una aeronave que, según Teherán, habría ingresado al espacio aéreo iraní en la zona del Golfo.
El conflicto, que comenzó el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha provocado una fuerte sacudida en los mercados energéticos y en las rutas marítimas del Golfo. Uno de los puntos centrales de la disputa sigue siendo el estrecho de Ormuz, por donde normalmente transita alrededor de una quinta parte del petróleo y gas natural licuado del mundo. Según Reuters, el paso de embarcaciones por la zona se ha reducido drásticamente, de entre 125 y 140 barcos diarios a apenas unas decenas.
Las conversaciones diplomáticas se concentran ahora en un posible memorando de entendimiento que permitiría detener la guerra y abrir una nueva etapa de negociaciones. Según reportes de Reuters, el marco preliminar incluiría el fin de las hostilidades, la reapertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense y posibles alivios financieros para Teherán.
Sin embargo, los asuntos más complejos quedarían para una segunda fase, incluyendo el programa nuclear iraní, el destino del uranio altamente enriquecido, las sanciones económicas, los activos iraníes congelados y el programa de misiles balísticos de Teherán. Irán ha insistido en que sus capacidades militares convencionales no están sobre la mesa, mientras Estados Unidos busca impedir que Irán desarrolle un arma nuclear, algo que Teherán niega estar procurando.
Las negociaciones también se han movido a Doha, donde funcionarios iraníes sostuvieron conversaciones con el primer ministro de Catar. De acuerdo con una fuente citada por Reuters, las discusiones incluyeron el estrecho de Ormuz, las reservas de uranio enriquecido de Irán y la posible liberación de fondos iraníes congelados.
La crisis también continúa expandiéndose por otros frentes regionales. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que Israel intensificará sus ataques contra Hezbollah en Líbano, milicia respaldada por Irán. El ejército israelí informó luego operaciones contra infraestructura de Hezbollah en el valle oriental de Bekaa y otras zonas del país.
Dentro de Irán, el gobierno ordenó reabrir el acceso internacional a internet tras casi 90 días de apagón digital impuesto en el contexto de la guerra y las protestas internas. Aun así, no está claro cuándo ni cómo se restablecerá completamente la conexión global para la población iraní.
En paralelo, Irán ejecutó este martes a un hombre identificado como Gholamreza Khani Shekarab, acusado de espionaje y cooperación de inteligencia con Israel, según informó la agencia semioficial Tasnim. El caso refleja el clima de máxima tensión interna y externa en medio del conflicto.




