EXCLUSIVA: Jacob Rivera denuncia intolerancia durante la huelga en la UPR y defiende su derecho a cuestionar la protesta
El creador de contenido dijo que respeta el derecho a protestar, pero insistió en que ese mismo derecho protege a quienes llegan a fiscalizar


El creador de contenido Jacob Rivera acudió esta semana al Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR) con una intención clara: observar por cuenta propia lo que estaba ocurriendo en medio de la huelga y documentar el ambiente en los portones. Hasta ese momento no había asumido una postura pública sobre la paralización, pero entendió que el cierre del principal recinto del sistema universitario ameritaba ser visto de primera mano.
En entrevista exclusiva con NewsPR, Rivera nos explicó todo lo ocurrido en el incidente en donde fue agredido por miembros de la de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (UTIER). “Tomé la decisión de ir a la universidad ya que no había hablado en mis redes en ningún momento sobre la huelga. No estaba a favor ni en contra, pero observé mucho creador de contenido hablando de la misma, pues tomé la decisión de ir a ver qué está sucediendo”, expresó.
Su presencia en el recinto terminó generando una confrontación que ha circulado ampliamente en redes sociales. Para Rivera, lo ocurrido refleja un problema mayor: la falta de tolerancia hacia quienes llegan a cuestionar una protesta desde una mirada distinta.
El joven, quien ha ganado presencia en redes mediante entrevistas y contenido de calle, sostuvo que no acude a todas las manifestaciones, pero que esta protesta tenía un componente de interés público por tratarse de la Universidad de Puerto Rico. “Siempre depende de la protesta. No participo en todo tipo de protesta, pero esta en específico involucra a nuestra Universidad de Puerto Rico”, indicó.
Rivera aseguró que llegó sin una posición definida sobre el conflicto universitario, pero afirmó que lo que observó durante su visita cambió su percepción. “No tenía postura en lo absoluto. Pero con esto que observé hoy con mis propios ojos, la universidad se debe volver a abrir y acabar con esta huelga que es promovida por ideologías políticas”, sostuvo.
El planteamiento de Rivera apunta a una preocupación que ha cobrado fuerza en distintos sectores: que una institución pública, sostenida con fondos del pueblo, no debe quedar cerrada por la presión de grupos minoritarios o por agendas ajenas al interés académico de la mayoría estudiantil. Según el creador de contenido, en el lugar no observó una participación estudiantil amplia. “No había casi estudiantes. Máximo habían 10 estudiantes; los demás eran personas que venían con ideologías políticas”, afirmó.
Para Rivera, ese escenario levanta una interrogante seria sobre quiénes realmente están tomando decisiones en nombre de la comunidad universitaria. “Y este es el detalle: un grupo minoritario tomando decisiones a grandes escalas sobre el futuro de nuestra UPR”, añadió.
Al ser preguntado por la participación de adultos mayores y personas externas en las protestas, Rivera reconoció el derecho de todo ciudadano a expresarse, pero enfatizó que ese derecho no puede utilizarse para silenciar a otros. “Todo el mundo tiene derecho a protestar, pero también existe el derecho de ir a cuestionar o contraprotestar”, contestó.
Rivera defendió además el ejercicio de la prensa independiente y de la creación de contenido como herramientas legítimas de fiscalización ciudadana. A su juicio, el problema surge cuando algunas personas no reconocen que las protestas, especialmente las que ocurren en espacios públicos o instituciones públicas, también pueden ser cuestionadas. “Es un poco complicado ya que las personas carecen de conocimiento sobre la libertad de expresión y prensa. Un simple diálogo se puede volver violento si la persona no entiende que es un derecho cuestionar una protesta”, manifestó.
El creador de contenido rechazó cualquier insinuación de que su presencia en la UPR respondiera a intereses partidistas o a financiamiento externo. “Completamente independiente. No recibo ningún tipo de financiamiento”, aseguró.
También agradeció a sus seguidores por el respaldo recibido tras el incidente, al tiempo que dijo respetar las críticas de quienes no están de acuerdo con su estilo o contenido. Sin embargo, insistió en que el rechazo a su trabajo no elimina su derecho a expresarse. “Para los que opinan positivamente sobre mi labor, les agradezco por el apoyo; sin el apoyo de mis seguidores esto no es posible. Para los que opinan negativamente, yo respeto la opinión de cada cual, aunque respetarla no quiere decir que no pueda cuestionarla. Y ahí es donde está el detalle: puedes detestarme por el contenido, pero es un derecho que tengo como ciudadano; al que no le guste, pues que no lo vea”, expresó.




