Fracasa convocatoria de la izquierda frente a La Fortaleza
Pese a llamados en redes para protestar el 30 y 31 de mayo, la movilización no logró convertirse en una demostración masiva contra la gobernadora

Foto: Redes sociales

La convocatoria promovida por sectores de izquierda, grupos autodenominados ambientalistas, comunitarios y figuras en redes sociales para manifestarse el 30 de mayo frente a La Fortaleza no logró la fuerza que sus organizadores intentaban proyectar durante los días previos al evento.
La protesta, convocada para la llamada “Calle Resistencia” (nombre que utilizan sectores de izquierda para la calle de La Fortaleza) en el Viejo San Juan, fue promovida bajo consignas como “JGO renuncia”, “Puerto Rico no está en venta” y “las playas son del pueblo”, con llamados para acudir el sábado 30 y domingo 31 de mayo a partir de las 5:00 p.m. Diversas publicaciones en redes sociales vinculaban la manifestación al rechazo a la Ley 82-2026, medida firmada por la gobernadora Jenniffer González Colón para establecer nuevos requisitos en controversias sobre permisos de construcción.
La Ley 82-2026, derivada del Proyecto de la Cámara 310, establece estándares de legitimación para personas naturales o jurídicas que busquen impugnar permisos y dispone que las solicitudes de paralización requerirán una fianza que no será menor del 10% del valor del proyecto propuesto. La Fortaleza ha defendido la medida como una herramienta para evitar paralizaciones basadas en alegaciones generales o hipotéticas, mientras organizaciones ambientales la han catalogado como un obstáculo para comunidades que quieran acudir a los tribunales.
Sin embargo, la asistencia reportada no reflejó una movilización multitudinaria. Algunas publicaciones y videos describieron la presencia como “decenas de manifestantes”, mientras otras cuentas afines a la protesta hablaron de “cientos”.
La baja convocatoria contrasta con el tono de los llamados previos, que intentaban presentar el evento como una protesta de gran alcance contra la administración González Colón. En redes sociales, algunos mensajes incluso insistían en que la manifestación “no era de partidos”, aunque el discurso público utilizado —incluyendo llamados a la renuncia de la gobernadora y ataques directos a legislación aprobada por la mayoría legislativa— coincidió con narrativas impulsadas por sectores opositores y grupos tradicionalmente alineados con la izquierda.
La manifestación también se produjo en medio del debate público sobre proyectos de desarrollo, permisos y acceso a recursos naturales, particularmente tras la aprobación de la Ley 82-2026. Sus opositores alegan que la ley limita la capacidad de comunidades y organizaciones para impugnar permisos, mientras sus defensores sostienen que busca dar certeza al desarrollo económico y evitar que proyectos sean detenidos sin que exista un daño particular demostrado.




