Gabo Ramos recurre al doxxing político contra Miguel Romero en medio de controversia por El Escambrón
En NewsPR condenamos esta acción

Influencer Gabo Ramos. Foto: Redes sociales

El influencer de extrema izquierda en Puerto Rico, Gabo Ramos, quien se ha convertido en un férreo opositor a proyectos de desarrollo económico en la Isla, publicó en la red social X un número telefónico atribuido al alcalde de San Juan, Miguel Romero, acompañado de un llamado para que sus seguidores lo contactaran por la controversia de El Escambrón.
La acción responde a la definición de doxxing político: divulgar información de contacto de una figura pública con el propósito de movilizar presión directa por razones políticas. Las normas de X prohíben la divulgación de información privada, incluyendo números telefónicos no públicos, cuando ello pueda facilitar el hostigamiento o poner en riesgo la seguridad de una persona.
En NewsPR condenamos esta acción
Miguel Romero es alcalde de San Juan desde enero de 2021. Como funcionario electo, debe rendir cuentas. Sus decisiones sobre El Escambrón, el Parque del Tercer Milenio, o cualquier proyecto municipal deben estar sujetas a fiscalización.
Pero fiscalizar no es exponer datos personales. Fiscalizar no es usar una plataforma digital para empujar presión personal y que podría rayar en amenaza.
El doxxing político va mucho más allá de una simple publicación en redes sociales. La divulgación de información de contacto de una persona con el propósito de movilizar a terceros puede desencadenar campañas de hostigamiento, llamadas masivas, mensajes intimidatorios, amenazas e incluso poner en riesgo la seguridad personal del político y de su familia.
Hay canales de comunicación que podrían servir con eficacia para fiscalización: vistas públicas, solicitudes de información, correos electrónicos, teléfonos oficiales del municipio, comparecencias legislativas, querellas administrativas, protestas y cobertura periodística. Publicar un número telefónico atribuido a una persona y pedir a seguidores que actúen cruza una línea que ninguna causa política debería utilizar.
Esta actitud revela el lado más problemático de Gabo Ramos: una mezcla de influencia, indignación, consignas de izquierda radical y presión que puede terminar afectando la seguridad y la privacidad de otros. Puerto Rico no necesita doxxing político. No se puede permitir.




