Gobernadora anuncia modernización del Campamento Santiago
Se espera que la inversión federal en el complejo militar impulse el empleo y desarrollo económico en ciertos sectores de la isla

Foto: Suministrada

La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González Colón, Colón, junto al ayudante general de la Guardia Nacional de Puerto Rico (GNPR), General de Brigada Carlos J. Rivera Román, la directora de la Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico (PFRAA), Gabriella Boffelli, el director ejecutivo de la Autoridad de Puertos, Norberto Negrón y el presidente de la Junta de Planificación Héctor Morales resaltaron el impacto de la inversión federal con los trabajos de la modernización del Campamento Santiago Joint Training Center.
Según se informó, la remodelación responde a una estrategia de gestión federal iniciada por la gobernadora durante su desempeño como comisionada residente en Washington, D.C., desde donde se aseguraron $500 millones en fondos federales para la reconstrucción y modernización de instalaciones militares en Puerto Rico.
Actualmente, $300 millones de esos fondos se encuentran en ejecución, permitiendo la transformación de instalaciones severamente afectadas por los huracanes Irma y María. Esta inspección en Camp Santiago forma parte de una de las iniciativas de modernización de infraestructura militar más ambiciosas y estratégicas que ha experimentado Puerto Rico en décadas.
El esfuerzo de modernización, anunciado oficialmente el 4 de febrero de 2023, constituye el proyecto de construcción más grande en la historia de la Guardia Nacional de Puerto Rico. En esta fase se desarrollan 29 nuevas edificaciones con una inversión inicial de $300 millones, de los cuales $268 millones corresponden a construcción y $32 millones a diseño.
El proyecto que se espera finalice el 23 de julio de 2027, abarca cerca de 300,000 pies cuadrados de nuevas facilidades, incluyendo edificios para compañías, batallones, brigadas, mantenimiento e infraestructura esencial para operaciones modernas y entrenamiento avanzado. Esta transformación redefine la capacidad operacional del complejo, fortalece su resiliencia ante emergencias y mejora significativamente la calidad de vida del personal militar.
“La transformación del Campamento Santiago es el resultado de una gestión responsable y estratégica de fondos federales que comenzó cuando serví como Comisionada Residente en Washington. Hoy vemos cómo esa labor se traduce en infraestructura moderna y resiliente, en empleos para nuestra gente y en una Guardia Nacional mejor preparada para responder tanto a misiones federales como a emergencias en Puerto Rico. Esta inversión no solo fortalece nuestra seguridad, sino que impulsa el desarrollo económico y demuestra nuestro compromiso con el futuro de la isla”, expresó la gobernadora.
“La transformación del Campamento Santiago es un testimonio del compromiso que tenemos con nuestros soldados y con la seguridad de Puerto Rico y la Nación," expresó el General de Brigada Carlos J. Rivera Román, Ayudante General de Puerto Rico. "Para el verano del 2027, Camp Santiago contará con sobre 29 nuevas estructuras de vanguardia o 'State of the Art', consolidándose como el centro de entrenamiento premier de las Américas. Estamos construyendo las instalaciones que nuestras tropas merecen. Este logro es posible gracias a la excelente colaboración entre el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (USACE), la GNPR y la empresa privada".
La modernización de Camp Santiago va más allá de la infraestructura física. Como parte del proyecto, se construyen dos comedores con capacidad para 200 personas cada uno y modernas facilidades de alojamiento que proveerán 948 camas, integrando espacios abiertos y privados.
Esta fase adicional representa una inversión aproximada de $103 millones, enfocada en el bienestar del personal, la sostenibilidad operacional y la retención de la fuerza militar en Puerto Rico. Las instalaciones cumplen con estándares modernos de infraestructura militar y criterios de resiliencia, eficiencia y preparación para misiones estatales y federales, incluyendo respuesta a desastres naturales y apoyo a la población civil.
La gobernadora sostuvo que el proyecto también representa un motor económico para las comunidades cercanas y para la isla en general. La fase de construcción genera alrededor de 400 empleos directos y 200 empleos indirectos. Además, se estima una inversión de $7.9 millones en patentes estatales y $700,000 en patentes municipales, impactando positivamente las finanzas públicas y la economía regional.
La inversión en Campamento Santiago forma parte de un esfuerzo más amplio de reinversión en infraestructura de defensa en la Isla. Según un informe presentado por presidente de la Junta de Planificación Héctor Morales para el año fiscal 2026, la presencia militar en Puerto Rico representará una inyección directa de $832.5 millones, con un impacto económico total estimado de $2,036.5 millones en producción local.
Esta inversión generará aproximadamente 12,346 empleos y $254.6 millones en ingresos salariales, considerando los efectos directos, indirectos e inducidos. Sectores como la construcción, los servicios, la logística y las compras locales se benefician directamente de esta actividad económica.
Continuando con sus gestiones dirigidas a fortalecer la red de aeropuertos regionales en la Isla, el director ejecutivo de la Autoridad de los Puertos de Puerto Rico (APPR), el licenciado Norberto Negrón, firmó la extensión al contrato de arrendamiento a las Instalaciones de Apoyo a la Aviación del Ejército de los Estados Unidos (AASF, por sus siglas en inglés), ubicadas en el aeropuerto regional Fernando Ribas Dominicci en Isla Grande.
“Cuando la gobernadora Jenniffer González, colocó en este servidor la responsabilidad para dirigir la Autoridad de los Puertos, una de sus primeras instrucciones fue fortalecer las operaciones en nuestros aeropuertos regionales. Inmediatamente, comenzamos a evaluar las necesidades de los concesionarios y uno de los que miramos con detenimiento fue la Guardia Nacional de Puerto Rico, la cual, históricamente ha utilizado el aeropuerto regional Fernando Ribas Dominicci como base para las operaciones de las Instalaciones de Apoyo a la Aviación del Ejército”, dijo el director ejecutivo de la APPR.
“Durante el huracán María en septiembre de 2017, la AASF jugó un rol vital en salvar vidas, realizando gestiones de rescate en Toa Baja, Adjuntas, Ponce y Quebradillas, entre otros. Estas indispensables misiones, así como la posición estratégica de las facilidades, hace imperante que continúen sus servicios a favor del Pueblo de Puerto Rico, por eso entendemos meritorio extender el acuerdo de arrendamiento por un término de 50 años. Esta extensión, además, ofrecerá otro incentivo al Departamento de la Guerra para seguir haciendo inversiones significativas las cuales redundan en beneficios para la Autoridad de los Puertos, el Gobierno y por consiguiente, nuestra gente”, agregó Negrón.
Mientras que el Ayudante General de la Guardia Nacional, el general de brigada Carlos J. Rivera, resaltó la importancia del acuerdo firmado.
"Este acuerdo es fundamental para el aprestamiento operacional de nuestra fuerza conjunta. Al asegurar, a largo plazo, el hogar de nuestros activos de aviación del Ejército en Isla Grande y de nuestra Ala 156 en la Base Muñiz, garantizamos la capacidad de la Guardia Nacional para proteger a Puerto Rico ante cualquier emergencia por décadas. Agradecemos al licenciado Negrón y a la Autoridad de los Puertos por ser socios clave en la seguridad de la Isla y nuestra Nación".
Con esta enmienda, la nueva fecha de vencimiento del contrato de arrendamiento (número 2020-000031-G) es el 18 de agosto de 2078. En cuanto es acuerdo interagencial entre agencias del Gobierno, el costo por la extensión del contrato será la cantidad nominal de un dólar.






