La carrera por la infraestructura de la IA pone a prueba la rentabilidad de las 'big tech'
Analistas de The Wall Street Journal subrayan también que la competitividad se ha intensificado tras los avances de empresas como Anthropic

Imagen de archivo del mercado tecnológico Nasdaq, en Nueva York, donde cotizan las "big tech". Foto: ANGELINA KATSANIS

Las cuatro grandes tecnológicas estadounidenses -Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft- prevén invertir este año cerca de 650.000 millones de dólares en gastos de capital en una escalada sin precedentes ligada a la carrera por la inteligencia artificial (IA) y al despliegue de grandes infraestructuras como centros de datos, que ha reavivado el debate sobre la rentabilidad del sector.
La fuerte expansión del gasto, de acuerdo con los planes comunicados en la presentación de sus últimos resultados, confirma una tendencia anticipada a finales del año pasado, cuando las 'big tech' ya avisaban de un aumento significativo de la inversión para absorber la creciente demanda de herramientas de IA.
Las previsiones de estos gigantes, conocidos como "hyperscalers" por su capacidad para ampliar infraestructuras de computación y centros de datos a gran escala, sitúan el gasto agregado para 2026 en una horquilla de entre 635.000 y 665.000 millones de dólares, frente a los 381.000 millones de 2025.
Esto supone una subida interanual de hasta el 74 %, según cálculos de medios especializados, con un volumen de inversión previsto comparable al gasto anual de grandes economías desarrolladas.
Chips, servidores y centros de datos
La mayor parte de estos recursos se destinará a chips especializados, servidores y centros de datos, pilares de la infraestructura necesaria para el ecosistema de la IA.
En concreto, el despliegue de nuevos centros de datos se ha convertido en uno de los principales cuellos de botella del sector debido a su elevado coste, su alto consumo energético y las dificultades regulatorias y logísticas asociadas a su construcción y conexión a la red eléctrica, especialmente en Estados Unidos y Europa, donde el acceso a la energía es un factor crítico.
Amazon lidera el grupo por volumen de inversión previsto tras anunciar que planea destinar 200.000 millones de dólares a gastos de capital en 2026, una cifra muy superior a la del año anterior y muy por encima de las expectativas del mercado.
Las acciones de la compañía cayeron más de un 8 % el viernes pasado -el lunes recuperó un 1,8 %- por la inquietud de los inversores ante este desembolso, la falta de visibilidad sobre su retorno y el posible impacto en los márgenes y el flujo de caja libre a corto plazo.
Por su parte, Alphabet, matriz de Google, comunicó que su gasto de capital en 2026 se situará entre 175.000 y 185.000 millones de dólares, centrado igualmente en la ampliación de centros de datos y en el desarrollo de chips y servicios vinculados a la IA.
Las acciones de la compañía retrocedieron el pasado día 4 en torno al 3 % tras conocerse estas previsiones. Este lunes cotizó un 2,7 % por debajo de ese nivel.
Mientras, Meta prevé invertir entre 115.000 y 135.000 millones, casi el doble que en 2025, y Microsoft se encamina a un gasto cercano a 145.000 millones.
El mercado es más favorable con Meta, respaldado por la mejora de sus ingresos publicitarios, impulsados a su vez por el uso de la IA en sus plataformas. Aunque perdió un 3 % el pasado 5 de febrero, tras anunciar el gasto, el lunes cotizó un 1,2 % por encima de ese nivel.
Un escepticismo "constructivo"
Gil Luria, analista de DA Davidson, señala en un reciente informe a abonados que la reacción de los mercados refleja una "cautela muy saludable" y que "el escepticismo es constructivo" porque implica "un análisis riguroso de cómo las grandes tecnológicas planean generar retornos a partir de estas inversiones".
Analistas de The Wall Street Journal subrayan también que la competitividad se ha intensificado tras los avances de empresas como Anthropic, cuyos nuevos modelos han elevado las expectativas del mercado y obligado a los gigantes tecnológicos a acelerar sus planes de inversión para no quedar rezagados.
La infraestructura será un factor decisivo en la carrera, añade el medio, y es algo que afecta también a fabricantes de semiconductores como Nvidia, Broadcom o AMD, potenciales beneficiarios del gasto.
Precisamente, el consejero delegado del fabricante Nvidia, Jensen Huang, salió al paso de las dudas que se generaron la semana pasada al asegurar que el aumento del gasto en infraestructuras de IA es "justificado, apropiado y sostenible", y que los flujos de caja de las grandes tecnológicas crecerán "gracias a una demanda altísima" de capacidad de computación.
Tras esas declaraciones, las acciones de Nvidia subieron el pasado viernes un 7 % y el lunes avanzaron otro 2,5 %.
Con todo, Luria advierte de que los retornos "podrían tardar" en materializarse, lo que apunta a "un mayor escrutinio sobre la evolución de ingresos y márgenes en los próximos trimestres".



