Los Thunder aprovechan las bajas de Doncic y LeBron para hundir a los Lakers
La desconexión ofensiva y las facilidades concedidas en defensa permitieron a los de Oklahoma sentenciar el encuentro por la vía rápida

Rui Hachimura, jugador de Los Angeles Lakers. Foto: Ángel Colmenares

Oklahoma City Thunder aprovechó este martes las sensibles ausencias de las grandes estrellas de Los Angeles Lakers, Luka Doncic y LeBron James, para imponerse a un incontestable 87-123, en un duelo que terminó de hundir la moral del conjunto angelino.
El encuentro comenzó con un primer cuarto de 27-34 en favor del rival, un marcador que no sorprendió a los aficionados en el Crypto.com Arena de Los Ángeles, pues la sensación de una derrota inevitable sobrevolaba el pabellón desde el salto inicial ante las bajas críticas en la plantilla más glamourosa de la NBA.
La más sensible es la del esloveno Luka Doncic, quien se encuentra en Madrid tras sufrir el pasado jueves una lesión en el isquiotibial de la pierna izquierda que le impide participar en lo que resta de temporada regular.
Al importante vacío de Doncic se sumó la indisponibilidad del estadonidense Reaves, pieza clave del equipo, y la exclusión del veterano LeBron James, quien no pudo saltar a la pista debido a los contratiempos físicos que arrastra en el pie izquierdo.
Aun con los pronósticos en contra, los Lakers tuvieron su momento de lucidez en la primera mitad del segundo cuarto, en el que plantaron cara al rival y, por momentos, llegaron a superar e igualar el marcador mientras los Thunder hacía frente a un equipo carente de estrellas.
Esta versión del equipo angelino se fue, aun así, deshinchando poco a poco y llegó al descanso perdiendo de 18 puntos (47-65).
Todo se va al lastre
Pero tal y como se vaticinaba por los antecedentes recientes, el paso por vestuarios volvió a ser fatídico para los angelinos. En un guion que calcó lo sucedido la semana pasada, salvo por la lesión de Doncic, el tercer cuarto echó por tierra cualquier atisbo de esperanza para los Lakers, lastrado por la superioridad física del rival.
La desconexión ofensiva y las facilidades concedidas en defensa permitieron a los de Oklahoma sentenciar el encuentro por la vía rápida con un demoledor 63-92 que hacía insalvable cualquier intento de remontada.
Aunque su actuación no resultó especialmente brillante para lo que acostumbra, el canadiense Shai Gilgeous-Alexander se coronó como el máximo anotador del encuentro con 25 puntos (10 en 15 en tiro) en un duelo en el supo gestionar el ritmo sin necesidad de forzar su mejor versión con los Thunder.
Por su parte el japonés Rui Hachimura (15 puntos, 7 de 10 en tiro), cuya participación ganó protagonismo, sobre todo en los compases finales del choque, junto a un Drew Timme (11 puntos, 4 de 9 en tiro) todavía poco habituado al ritmo competitivo de la élite, ejercieron como improvisados anfitriones de unos angelinos que se vieron superados por la ofensiva de Oklahoma.
La amarga derrota contra uno de los rivales de mayor enjundia en la Costa Oeste, agravado por la ausencia encadenada de sus figuras referentes, añade turbulencias al trayecto de la franquicia californiana en el tramo final de temporada de la NBA.
Con apenas cuatro capítulos para cerrar la fase regular, los Lakers ven cómo se complica la gestión de su ventaja en la tabla.
Si bien parten de una base que les otorga el pase directo a las series finales, los de J.J. Redick anhelaban en estas últimas semanas ratificar la solidez exhibida en aquel intervalo luminoso entre febrero y marzo, cuando firmaron siete triunfos seguidos.





