Madrid acelera hacia la F1
80,000 entradas vendidas y el circuito listo a final de mayo

Vista de las obras de construcción del MadRing, el circuito que en septiembre albergará el Gran Premio de España de Fórmula Uno, este martes. Foto: J.J. Guillén

Madring, el circuito semiurbano donde se celebrará el Gran Premio de España de Fórmula Uno del 11 al 13 de septiembre de este año, acelera sus preparativos para tener listo el trazado a finales de mayo, en el plazo previsto, con unas 80.000 entradas vendidas de un aforo que se estima que rondará los 120.000 espectadores.
A siete meses del regreso de la F1 a Madrid 45 años después, la organización del evento abrió sus puertas a los medios de comunicación para descubrir el desarrollo de las obras, a las que las sucesivas borrascas de los últimos dos meses no han impedido mantener el objetivo de estar concluidas el 31 de mayo, con un par de semanas aún de colchón para posibles contratiempos.
“Las obras van bien”, aseguró José Vicente de los Mozos, presidente del Comité Ejecutivo del recinto ferial madrileño (Ifema), donde discurrirá parte de los 5,4 kilómetros del trazado, cuya otra mitad se ubica en la parcela anexa del barrio de Valdebebas, la zona de nueva construcción poblada a día de hoy por unos 500 operarios y numerosa maquinaria.
El siguiente hito tendrá lugar a partir de este jueves, cuando comenzará el asfaltado de las primeras capas del circuito, incluido el de la Monumental, una curva a modo de plaza de toros con un peralte del 24 por ciento y 547 metros de largo, la más prolongada de toda la F1.
Esta curva, la número 12, será el punto más icónico de Madring y ha representado todo un desafío de ingeniería con el fin de que no hubiera pegas a la hora de ser homologada por la Federación Internacional de Automovilismo, la competente en dar el visto bueno al circuito situado en el noreste de Madrid.
“Es la parte más compleja”, describió el director de Operaciones de Ifema, Carlos Jiménez.
El alquitranado de la pista, a la que los pilotos darán 57 vueltas, se prolongará durante tres meses y la parte de la Monumental se reservará para el final para asegurar la compactación y el extendido de la mezcla.
La organización se reserva un as en la manga, como es el color de la capa final de la pista, que se presume que será de un tono diferente al tradicional gris.
“El pigmento está preparado, pero esa respuesta no la tengo todavía”, apuntó Jiménez de forma enigmática al ser preguntado si será rojo.
Como paso previo a la pavimentación ha sido necesario desviar las 672 alcantarillas que había en la parte de Ifema con el fin de evitar incidentes como el que ocurrió en la carrera de Las Vegas (EE.UU.) el pasado mes de noviembre.
En la visita por las obras estuvo el director del Gran Premio de España, Luis García Abad, quien se mostró convencido de que el de Madrid será uno de los circuitos “más exigentes” del calendario.
“Al que gane, le va a encantar y al que no gane, no le va a gustar nada (…) Es un circuito que tiene de todo. Será una carrera en la que el piloto va a tener que trabajar y su cuello, también”, aventuró García Abad.
Otro de los alicientes será la subida de un 8,5 por ciento que da entrada a Valdebebas, seguida de una curva ciega a derechas con un desnivel de bajada del 5 por ciento, junto al búnker de la Guerra Civil que no se ha tocado al estar protegido, que precederá a la Monumental.
Entre las tareas pendientes está la instalación de las tribunas y gradas, puesto que no todas han recibido aún el permiso del Ayuntamiento de Madrid, lo que hace que el aforo no esté aún cerrado.
La estimación de De los Mozos es que sean unos 120.000 espectadores, lo que convertirá al Gran Premio de Madrid en uno de los que tenga mayor cabida de todo el calendario.
“La venta está siendo un éxito. Si no vendemos más, no es porque no haya más demanda, sino a medida que se van colocando nuevas tribunas. Pero entradas que salen a la venta, entradas que se agotan”, se congratuló el directivo de Ifema.
Los madrileños han comprado hasta ahora el 40 por ciento de los asientos y del resto, un porcentaje “muy alto” son internacionales, con México y Reino Unido a la cabeza, según Jiménez.
Cuando acaben las obras a final de mayo se entrará en otra fase para dar cuerpo al circuito, con un nuevo acelerón que hará que se alcance un pico de unas 10.000 personas trabajando a diario en los tres meses de verano previos al gran premio.
En paralelo a los trabajos en la parcela de 1,7 millones de metros cuadrados de Valdebebas, donde ya se han plantado las primeras palmeras decorativas, está la construcción del edificio de boxes ('pit building'), la zona donde se concentran los garajes de los equipos, las zonas técnicas de uso de la FIA y los espacios vips, situado en Ifema.
El de Madrid será el único circuito del calendario donde se instalará un ‘paddock’ de negocios, como anunció De los Mozos, con el fin de congregar empresas en los pabellones feriales para atraer a empresas.
“No solo queremos hacer una carrera, sino una experiencia de Fórmula Uno”, remarcó el máximo directivo del recinto.





