Secretario de Corrección rechaza alegaciones de exempleada
El funcionario aseguró que continuará con su gestión al frente de la dependencia

Secretario del DCR, Francisco Quiñones. Foto de archivo

El secretario del Departamento de Corrección y Rehabilitación, Francisco Quiñones, rechazó el viernes alegaciones de una exempleada de la agencia y aseguró que continuará con su gestión al frente de la dependencia.
“Rechazo de forma tajante y contundente las alegaciones falsas, libelosas y difamatorias de una exempleada de la agencia, a quien se le retiró la confianza”, dijo Quiñones en declaraciones escritas.
“No me van a intimidar, ni desviar del trabajo que he estado llevando a cabo”, añadió.
El funcionario sostuvo que las imputaciones responden a decisiones administrativas que han afectado intereses dentro de la agencia.
“Se trata de ataques con agenda, motivados por decisiones firmes que han tocado intereses”, expresó.
Quiñones indicó que desde el inicio de su gestión ha impulsado medidas contra el narcotráfico, la corrupción, la violación de derechos civiles, el abuso de poder y el discrimen político.
Entre las acciones mencionó la incautación de 6.4 millones de dólares en material de narcotráfico y contrabando, el arresto y destitución de 12 empleados, así como la cancelación de contratos y la remoción de personal de confianza.
La controversia surge por una carta de renuncia presentada en diciembre de 2025 por una exempleada del Departamento de Corrección y Rehabilitación que se desempeñaba como ayudante especial del secretario.
En esa carta, la exfuncionaria alegó acoso laboral, discrimen por razón de sexo, abuso de autoridad y represalias, y posteriormente presentó una querella formal.
Según la misiva, la exempleada describió un patrón de trato hostil, humillante e intimidante por parte del secretario, incluyendo un incidente específico en noviembre de 2025 que, según alegó, le provocó afectación emocional.
Además, la querellante señaló expresiones de carácter sexual e inapropiado atribuidas al secretario, así como insinuaciones personales que consideró ofensivas y discriminatorias.






