¿Cuánto café es saludable tomar al día?
La cafeína procedente del café no es comparable con la que llevan refrescos y/o bebidas energéticas

Fotografía de archivo de una taza con granos de café. Foto: Carlos Ortega

Consumir hasta cinco tazas de café americano al día (unos 225 miligramos) es seguro para la salud y está relacionado con un menor riesgo cardiovascular, como insuficiencia cardíaca o ictus, según una declaración científica de la Asociación Estadounidense del Corazón recogida este lunes en la revista Circulation.
El texto se basa en las medidas y hábitos de café de Estados Unidos, donde una taza conlleva unos 250 mililitros de líquido. En Europa, donde el café se toma más concentrado, con menos agua, las tazas de café seguras para la salud equivaldrían a las que se puedan hacer con 225 miligramos.
Los autores indican que hasta 400 miligramos de cafeína “saludable” al día sería “seguro” y “parece estar relacionado con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular en algunas personas”.
Esa cafeína “saludable” procedente del café no es comparable con la que llevan refrescos y/o bebidas energéticas, que puede aumentar el riesgo de hipertensión arterial o arritmia.
Beneficios
Los autores recuerdan que hay estudios previos que apuntan que los compuestos bioactivos del café pueden tener propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, lo que podría ayudar a explicar algunos beneficios para la salud.
Entre otros, el consumo de café con cafeína sin azúcares añadidos, aromatizantes ni nata se asocia a un menor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas, ictus o insuficiencia cardíaca.
Los ensayos aleatorizados, el tipo de diseño de estudio más riguroso y fiable, han demostrado que el consumo de cafeína en el café se asocia a un menor riesgo de fibrilación auricular, pero también a un mayor riesgo de contracciones ventriculares prematuras.
Añadir azúcar, siropes aromatizados, leche y/o nata al café probablemente reduzca sus posibles beneficios para la salud, apunta.
Hay también ensayos clínicos aleatorizados que concluyen que el cafestol, un componente presente tanto en el café con cafeína como en el descafeinado, se relaciona con niveles más elevados de lipoproteínas de baja densidad (también conocidas como colesterol "malo").
El cafestol está presente en el café sin filtrar (como el espresso, el café de prensa francesa, el café turco o el café hervido), pero no en el café preparado con filtros de papel ni en el café instantáneo.
Aunque el café es la principal fuente de cafeína para la mayoría de los adultos, el té, el chocolate, los refrescos y las bebidas energéticas, así como algunos medicamentos, tanto de venta libre y como con receta, también contribuyen a la ingesta total de cafeína.
¿Cómo afecta la cafeína al organismo?
La cafeína consumida en el café se metaboliza en el hígado y, por lo general, alcanza su concentración máxima en la mayoría de las personas en el plazo de una hora.
La rapidez con la que cada persona metaboliza la cafeína depende de su genética, su metabolismo, su edad y su consumo previo de cafeína.
Cuando se consume café con cafeína de forma habitual, algunas personas pueden desarrollar tolerancia a niveles más altos de cafeína. Otras personas pueden sentir efectos más intensos con la misma cantidad de cafeína.
Los efectos a corto plazo de la cafeína pueden incluir aumentos temporales de la presión arterial, la frecuencia cardíaca, el azúcar en sangre y el estado de alerta, aunque algunas personas pueden experimentar palpitaciones y trastornos del sueño, apunta.
Según la declaración científica, se necesitan más investigaciones para comprender mejor el impacto de la cafeína en el organismo, cómo las diferentes fuentes de cafeína afectan a la salud cardíaca y cómo su impacto puede variar entre las distintas personas.





