Estados Unidos acusa a Raúl Castro de asesinato por derribo de avionetas de Hermanos al Rescate
El ataque de 1996 que dejó cuatro muertos y que Estados Unidos sostiene ocurrió sobre aguas internacionales


El gobierno de Estados Unidos acusó formalmente al exdictador cubano Raúl Castro en una corte federal de Miami por su presunta participación en el derribo de dos avionetas civiles de la organización Hermanos al Rescate, ocurrido el 24 de febrero de 1996 y en el que murieron cuatro personas vinculadas al exilio cubano.
La acusación incluye cargos de conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses, cuatro cargos de asesinato y destrucción de aeronaves, según reportes de agencias internacionales que citan documentos y funcionarios del Departamento de Justicia. El caso fue presentado en el Distrito Sur de Florida, una jurisdicción con fuerte presencia de la comunidad cubanoamericana y donde por décadas se ha reclamado responsabilidad penal por aquel ataque.
El señalamiento contra Castro, de 94 años, se remonta a la época en que se desempeñaba como ministro de Defensa de Cuba, bajo la dictadura de su hermano Fidel Castro. Estados Unidos sostiene que las avionetas de Hermanos al Rescate, una organización fundada por exiliados cubanos en Miami para asistir a balseros en el estrecho de la Florida, fueron atacadas por aviones militares cubanos mientras se encontraban sobre aguas internacionales. La Organización de Aviación Civil Internacional concluyó previamente que el derribo ocurrió fuera del espacio aéreo cubano, aunque La Habana ha defendido históricamente la operación como una respuesta a incursiones no autorizadas en su territorio aéreo.
El caso revive una de las heridas más profundas en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Las víctimas fueron identificadas en reportes previos como integrantes de Hermanos al Rescate, grupo que realizaba vuelos sobre el estrecho de la Florida y que se había convertido en símbolo de la oposición cubana en el exilio. Para Washington, el derribo constituyó un ataque deliberado contra aeronaves civiles indefensas. Para el régimen cubano, las operaciones del grupo eran provocaciones políticas contra la soberanía de la isla.
La acusación ocurre en medio de un endurecimiento de la política estadounidense hacia Cuba bajo la administración del presidente Donald Trump. Medios estadounidenses reportaron que el anuncio forma parte de una estrategia más amplia de presión contra el régimen cubano, incluyendo sanciones y medidas dirigidas a forzar cambios políticos y económicos en la isla.
Aunque la acusación tiene un alto valor político y simbólico, no está claro que Raúl Castro pueda comparecer ante un tribunal estadounidense. Cuba no extradita a sus ciudadanos a Estados Unidos y Castro, aunque retirado formalmente, continúa siendo una figura de enorme peso histórico dentro del régimen comunista cubano. La acusación, sin embargo, coloca nuevamente el caso de Hermanos al Rescate en el centro del debate internacional y podría intensificar aún más la confrontación entre Washington y La Habana.
La presentación de cargos también representa un mensaje directo a la cúpula histórica de la revolución cubana. A casi tres décadas del ataque, el gobierno estadounidense busca llevar el caso al plano penal y no solo diplomático, reclamando que los responsables del derribo respondan por la muerte de los cuatro tripulantes.



