Hacer el gobierno de EEUU 'cool' de nuevo: por qué Trump apuesta ahora por la Generación Z
Este giro coincide en el tiempo con una caída de la popularidad del republicano entre los 'zoomers' o 'centennials'

Donald Trump. Foto de archivo

El presidente estadounidense, Donald Trump, apuesta por refrescar las plantillas de la Administración pública, una iniciativa destinada a atraer a profesionales de la Generación Z. Su objetivo: "hacer que el Gobierno sea 'cool' de nuevo".
Sin embargo, este giro coincide en el tiempo con una caída de la popularidad del republicano entre los 'zoomers' o 'centennials', aquellos nacidos entre finales de la década de los 90 y principios de los 2010 y que en las elecciones presidenciales de 2024 fueron unos de sus más fervientes votantes, especialmente en el caso de los hombres.
La brecha generacional
Según el director de la Oficina de Gestión de Personal estadounidense, Scott Kupor, apenas un 7 % de los empleados federales tiene menos de 30 años, frente a alrededor del 22 % en el resto de sectores económicos.
De mantenerse esta brecha, advierte Kupor, "el Gobierno está en riesgo de convertirse en el último de los dinosaurios".
Con este pretexto el gobierno Trump ha lanzado ahora una iniciativa que busca conectar a recién graduados y jóvenes profesionales con ofertas a tiempo completo en agencias federales, empezando por cinco áreas: finanzas, recursos humanos, ingeniería, gestión de proyectos y contratación pública.
Los candidatos serán seleccionados "en función del talento demostrado, no de dónde o si fueron a la universidad ni de cuántos años llevan en un puesto", explicó Kupor, que tituló el plan con el lema 'Making Government Cool Again' ("Hacer que el Gobierno sea 'cool' otra vez").
La campaña de contratación, eso sí, implica un llamativo contraste con respecto a las iniciativas del año pasado, cuando el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, por sus siglas en inglés) impulsó reducciones de personal a gran escala en prácticamente todas las agencias de la Administración Federal.
En los primeros días de su segundo mandato Trump designó al magnate Elon Musk para encabezar el DOGE con el fin de recortar contratos y reducir plantillas, estableciendo como objetivo inicial un recorte de 2 billones de dólares en el presupuesto federal, meta que, según informes posteriores, pareció no cumplirse.
El caso es que entre enero de 2025 y enero de 2026 la fuerza laboral federal experimentó la salida de 386.826 trabajadores del gobierno.
De cara a las elecciones
Trump afronta las elecciones legislativas de medio mandato de noviembre con un fuerte desgaste entre los votantes más jóvenes, tradicionalmente considerados un segmento volátil pero clave en la definición de mayorías en el Congreso.
Según las últimas encuestas, la Generación Z, los nativos digitales que nunca han vivido sin internet, se ha convertido en uno de los flancos más débiles del presidente republicano de cara a la cita electoral.
Un reciente sondeo de la firma demoscópica YouGov, realizado para la revista The Economist, sitúa la desaprobación de Trump entre los ciudadanos de la Gen Z en torno al 67 %, mientras que solo uno de cada cuatro jóvenes avala su gestión y sus políticas.
Ese nivel de apoyo constituye el porcentaje más bajo registrado entre todos los tramos de edad y marca un mínimo histórico para este grupo desde que el magnate regresó a la Casa Blanca en 2025.
En febrero del año pasado, encuestas similares reflejaban que los jóvenes de 18 a 29 años daban a Trump una tasa de aprobación del 52 %, y que un 42 % de los encuestados no daban su aprobado al mandatario.
Medios estadounidenses se han hecho eco de este diagnóstico y apuntan a un deterioro sostenido de la imagen del presidente en este segmento de edad, que en 2024 se convirtió en un componente inesperadamente relevante de su base.
El analista jefe de datos de la cadena CNN, Harry Enten, ha descrito a la Generación Z como un grupo "muy oscilante" y estima su aprobación neta en torno a los treinta puntos negativos.
Pese a las apuestas de Trump por los 'Gen Zers', como la de incluirlos en su administración, analistas y expertos coinciden en que el comportamiento de estos votantes jóvenes -que hace dos años contribuyeron al retorno de Trump pero hoy muestran un rechazo creciente- será determinante para definir el equilibrio de fuerzas en Washington en la segunda mitad del mandato presidencial.





