La izquierda boricua defiende a Maduro mientras silencia a víctimas venezolanas
Caravana venezolana eclipsa protesta de izquierda y repudia a Maduro frente al Tribunal Federal

Personas participan en una manifestación en apoyo a Nicolás Maduro frente al Tribunal Federal este 3 de enero de 2025, en San Juan (Puerto Rico). Foto: Thais Llorca

La manifestación convocada ayer frente al Tribunal Federal para rechazar la intervención militar estadounidense en Venezuela terminó dejando en evidencia una marcada contradicción de sectores de la izquierda local: mientras intentaban “solidarizarse” con el régimen de Nicolás Maduro, fueron superados en número y volumen por una caravana de venezolanos que llegó en vehículos para expresar un repudio contundente al dictador.
Una mayoría que habló desde la calle
Decenas de autos con banderas venezolanas y bocinas encendidas rodearon el área del tribunal, superando ampliamente a la reducida concentración de manifestantes de izquierda apostados en la Avenida Chardón. El contraste fue evidente: mientras unos coreaban consignas contra Estados Unidos, la caravana hacía escuchar un mensaje claro y repetido: Venezuela quiere libertad y el fin del régimen.
En medio del acto, una madre venezolana se acercó para cuestionar a los manifestantes. “26 años estábamos esperando este momento. ¿Ustedes vieron lo que dicen llamar la paz?”, manifestó la venezolana a la prensa que se encontraba en el lugar.
La respuesta fue inmediata y reveladora: insultos y gritos de la turba de izquierda, que intentó acallarla en lugar de escucharla. El episodio dejó al descubierto la intolerancia de un sector que dice defender derechos humanos, pero agrede cuando una víctima real confronta su narrativa.
“Aquí no hay venezolanos”
El hijo de la mujer, también venezolano, explicó ante la prensa lo que muchos observaban: “Aquí no hay ningún venezolano. Yo no sé si alguien aquí le hace falta un plato de comida, si alguien aquí ha ido a un hospital y le faltan insumos… Estos son venezolanos de mentira. El venezolano de verdad ya expresó su voluntad. El 70% de Venezuela quiere ser libre. No hace sentido defender a un criminal de guerra”.
El pequeño grupo de izquierda marchó con pancartas y música, coreando “Pa’ fuera los gringos de Venezuela” y “Imperialismo es saqueo”, mientras defendían, de facto, a un régimen señalado internacionalmente por represión, corrupción y narcotráfico.
Ayer se confirmó la captura de Maduro y fue trasladado a Nueva York. Mientras la izquierda local protestaba esa acción, la caravana venezolana —más numerosa y ruidosa— dejó claro que la solidaridad real está del lado de las víctimas, no de quienes justifican dictaduras desde la comodidad ideológica.
Lo ocurrido frente al Tribunal Federal no fue solo una protesta: fue un choque entre discurso y realidad. La izquierda que habló de “paz” quedó opacada por venezolanos que, con hechos y presencia, recordaron que defender a un régimen represivo mientras se silencia a sus víctimas es hipocresía, no solidaridad.



