Puerto Rico pagó 919.7 millones de dólares en aranceles en 2025, según el Instituto de Estadísticas
Noviembre registró la tasa arancelaria efectiva más alta del año, con 7.61 por ciento


Puerto Rico pagó 919,734,046 dólares en aranceles durante 2025, la cifra más alta registrada entre 2010 y 2025, informó el martes el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico.
“En términos generales, este análisis confirma que la mayor carga arancelaria recae en bienes de alta importancia para las industrias de construcción y manufactura, con una prevalencia de tasas arancelarias efectivas elevadas en metales terminados y derivados de hierro, acero y aluminio”, expresó Ronald Hernández Maldonado, gerente de proyectos estadísticos del Instituto, en declaraciones escritas.
El monto representa un aumento de 683,092,358 dólares frente a 2024, cuando los aranceles pagados ascendieron a 236,641,688 dólares. El incremento interanual fue de 288.66 por ciento.
Durante 2025, las importaciones totalizaron 19,103,455,161 dólares, mientras la tasa arancelaria efectiva alcanzó 4.81 por ciento. En 2024, esa tasa había sido de 1.17 por ciento.
Abril marcó el inicio del aumento en la carga arancelaria mensual, con 79,008,604 dólares en aranceles y una tasa efectiva de 3.59 por ciento.
Noviembre registró la tasa arancelaria efectiva más alta del año, con 7.61 por ciento. Ese mes, las importaciones sumaron 1,228,273,147 dólares y los aranceles llegaron a 93,501,529 dólares.
China encabezó los países de origen con mayor carga arancelaria sobre importaciones a Puerto Rico. Durante 2025, las importaciones desde ese país sumaron 828,558,970 dólares y generaron 275,247,137 dólares en aranceles, con una tasa efectiva de 33.22 por ciento.
Japón ocupó el segundo lugar, con 114,530,358 dólares en aranceles, seguido por México, Corea del Sur, República Dominicana, España, Brasil, Alemania, Francia y Vietnam.
Según el análisis, los aumentos se concentraron en bienes vinculados a sectores como construcción, manufactura y alimentos.
“Debido al efecto acumulado en la cadena de suministro, estos incrementos pueden impactar la vida cotidiana de la población, no solo a través de alimentos, sino también mediante incrementos en el costo de viviendas, autos, electrodomésticos, herramientas, productos enlatados, electricidad, entre otros”, expuso Hernández Maldonado.
El funcionario indicó que, en una economía altamente dependiente de importaciones como Puerto Rico, los aumentos en aranceles trascienden el comercio exterior y se convierten en un asunto prioritario local.
Por su parte, Orville Disdier, director ejecutivo del Instituto de Estadísticas, sostuvo que los hallazgos evidencian la necesidad de monitorear continuamente la carga arancelaria y su impacto en la economía de Puerto Rico.
“De igual forma, en medio de esta volatilidad y de las presiones sobre los costos, se presentan posibles áreas de oportunidad para el fortalecimiento de la base productiva local”, expresó Disdier.
El estudio plantea que la situación puede abrir espacio para fortalecer la producción local y aumentar la presencia de Puerto Rico en el mercado estadounidense mediante estrategias de relocalización de manufactura.




