Irán advierte que si los puertos iraníes son amenazados no habrá seguridad para nadie
El anuncio del Centcom se produjo después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, dijera que EE.UU. bloqueará el estrecho de Ormuz

Un iraní lee el diario iraní Jame Jam con el titular "Sea Bluff" junto a un quiosco en Teherán, Irán, el 13 de abril de 2026. Foto: ABEDIN TAHERKENAREH

Las Fuerzas Armadas iraníes advirtieron este lunes que la "seguridad de los puertos en el golfo Pérsico y el mar de Omán es para todos o para nadie", horas antes de que entre en vigor el bloqueo estadounidense del estrecho de Ormuz.
"Si la seguridad de los puertos de la República Islámica de Irán en el golfo Pérsico y el mar de Omán se ve amenazada, ningún puerto en estas aguas estará a salvo", dijo el portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbiya, el teniente coronel Ebrahim Zolfaqari, en unas declaraciones recogidas por medios estatales.
Zolfaqari reiteró que Teherán continuará aplicando "con firmeza un mecanismo permanente de control del estrecho de Ormuz" según el cual no permitirán el paso de "embarcaciones vinculadas al enemigo".
"Otras embarcaciones, respetando las normas establecidas por las fuerzas armadas iraníes, seguirán pudiendo cruzar el estrecho", aseguró.
Estados Unidos anunció ayer que empezará a bloquear todo el tráfico marítimo de entrada y salida en los puertos iraníes este lunes a las 14.00 GMT.
"El bloqueo se aplicará de manera imparcial a los buques de todas las naciones que entren o salgan de puertos y zonas costeras de Irán, incluidos todos los puertos iraníes en el Golfo Arábigo y el Golfo de Omán", indicó el Comando Central de las Fuerzas Armadas del país (Centcom).
El anuncio del Centcom se produjo después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, dijera que EE.UU. bloqueará el estrecho de Ormuz y acusara a Irán de mantener sus "ambiciones nucleares", al concluir las negociaciones de paz en Pakistán sin un acuerdo.
Irán ha mantenido cerrada esta vía estratégica, por donde pasa una quinta parte del petróleo mundial, en represalia por la ofensiva estadounidense e israelí iniciada el 28 de febrero contra la República Islámica.





